jueves, 29 de diciembre de 2016

Demonios Femeninos “Lilith”




Demonios Femeninos “Antes que Eva, Lilith


Esta entrada esta dedicada  a uno de los personajes mitológicos más desconocidos y más intrigantes que existen,  se trata de una mujer que ha estado presente por mucho tiempo en muchas de las culturas más conocidas mundialmente pero curiosamente es una parte de la historia que se ha querido ocultar y destruir, su nombre es Lilith, pertenece a la tradición judaica aunque, según algunos, haya sido "tomada prestada" de la mesopotámica, dentro de la cual es posible hallarla morando entre las ramas de un árbol que la mismísima Inanna plantó en un jardín sagrado de la ciudad de Uruk después de haberlo rescatado de las aguas del Éufrates, para hacerse de él un trono y un lecho, una vez crecido, seguramente la conocerán como la reina de los vampiros, o la reina de los condenados escrito por Anne Rice, La reina de los condenados es el tercer libro de la saga las Crónicas Vampíricas escrito por Anne Rice, en él se narran hechos que ocurrieron en el antiguo Egipto y que desencadenaron la creación de los vampiros y el despertar de Akasha.  Después de los relatos introductorios, la historia continúa en dos partes: una nos relata la historia acerca de esas dos jóvenes que tenían el don de hablar con los espíritus y que son forzadas a presentarse con los reyes de Egipto, Enkil y Akasha.
Volviendo a Lilith comencemos a ver diferentes aspectos y mitos, el nombre de Lilith figura en la Biblia.
Leyendo la biblia nos enteramos que hay allí hay escritas dos versiones acerca de la creación del hombre. En el capítulo uno del Génesis, y una segunda versión aparece relatada en el capítulo dos.

Algunas interpretaciones rabínicas aseguran que durante la creación aparece insinuada una tercera presencia humana, Lilith, que hunde sus orígenes en la tradición mesopotámica. El Judaísmo no la ha deificado, pero la ha empleado para introducir el concepto del mal ligado al erotismo femenino.

…Y de la costilla que Dios tomó del hombre, hizo una mujer, y la trajo al hombre. Dijo entonces a Adán: Esto es ahora hueso de mis huesos y carne de mi carne; ésta será llamada Varona, porque del varón fue tomada… relata el libro del Génesis sobre la creación bíblica de la primera mujer en la faz de la tierra, Eva. No en vano, una extendida interpretación rabínica considera que la referencia, en un versículo anterior, a que “Dios creó varón y hembra los creó” significa que hubo otra mujer antes, la cual terminó abandonando el Paraíso. Según esta tradición judía, Lilith es esa mujer que precedió a Eva, y que, una vez lejos de Adán, se convirtió en un demonio que rapta a los niños en sus cunas por la noche y una encarnación de la belleza maligna así como la madre del adulterio.
Más allá de esta tradición hebrea, el origen del mito de Lilith parece contar con raíces sumerias o acadias. En concreto había en Mesopotamia, según el arqueólogo británico Reginald Campbell Thompson, un grupo de demonios femeninos derivado de la criatura Lilitú (Lilu, Lilitu y Ardat Lili) con unas características que responden a esta figura mitológica: eran mitad humanas y mitad divinas, usaban la seducción y el erotismo como armas; y la noche era su hábitat natural. Todos estos súcubos, en cualquier caso, tenían las cualidades de lo que luego se ha representado como los vampiros, aunque cubiertos de pelo, y derivaban de la palabra «viento» o «espíritu». Esta tradición habría pasado más tarde a la cultura judía a través de los semíticos residentes en Babilonia. Los judíos adaptaron así al hebreo el nombre de esta criatura maligna hasta vincularlo posiblemente a la palabra, laila (traducido como noche).
Lilitú perdió varias cualidades con su versión hebrea, como es su carácter divino, pero adquirió una personalidad más compleja. Su presencia es frecuente en el folclore y los textos del Judaísmo, entre ellos el Génesis, según defienden algunas interpretaciones rabínicas. Así, frente a las dudas que ha generado el fragmento del Génesis …y creó Dios al hombre (Adán) a su imagen, a imagen de Dios los creó; varón y hembra los creó… han surgido interpretaciones de diferentes rabinos a lo largo de la historia que plantean que, o bien Adán fue creado inicialmente como un andrógino que poseía un cuerpo femenino y uno masculino unidos por la espalda–, o, como recoge repetidas veces en su obra el mitólogo inglés Robert Graves, hubo otra mujer antes que Eva, la rebelde y lujuriosa Lilith, que finalmente abandonó el paraíso.

 



Lilith, cansada de que Dios no atendiera sus reivindicaciones, decidió abandonar el Paraíso, antes que someterse y renunciar a sí misma. Invocó el nombre de Dios, innombrable en toda la tradición judía, por considerar que el nombre verdadero de cualquier ser contiene las características de lo nombrado, y por lo tanto es posible conocer su esencia y adquirir poder sobre ello. Pronunciar el nombre de Dios se convierte, pues, en una osadía suprema, un acto de soberbia mucho mayor que el de hacer directamente oídos sordos ante sus mandatos; algo, en fin, demasiado grave


ella se aleja, volando, del lado de Adán (de ahí su semejanza con los súcubos) . El se queja al Creador que, condolido por el desamparo del varón, envía a tres ángeles a buscar a Lilith (Senoy, Sansenoy, y Semangelof).
Luego Lilith tomó residencia en una cueva en las costas de Mar Rojo, donde hasta estos días se encuentra según la leyenda. Ella acepta a los demonios del mundo como amantes, y arroja  miles de niños demonio, fue llamada Madre de los Demonios y esposa de Asmodeus, el rey de los Demonios, quien gobierna a los Incubus y sucubus.
Ella se niega a volver. Sabe que, por orden de Dios, a su regreso le espera hacerse cargo de todos los niños recién nacidos. Lilith quiere permanecer en el Mar Rojo, región en la que abundaban los demonios lascivos, con los que había dado a luz a varios lilim (demonios bebé). El castigo de Jehová por esta negativa de Lilith a regresar al lado de Adán consistirá en hacer agonizar cada día un centenar de esos hijos.

Lilith exclamó que incluso esta suerte era mejor que regresar al Edén y a la sumisión a Adán. Tan pronto como los Ángeles cumplieron su amenaza, Lilith también hizo una terrible proclamación, en respuesta por el dolor infligido, mataría a los hijos de Adán. Juró atacar a los niños, e incluso a sus madres, durante el nacimiento. Juró también que los recién nacidos estaban en peligro de ser objeto de su ira, las niñas por veinte días y los niños por ocho. No solo esto, sino que también atacaría a los hombres en su sueño, robándoles su semen para dar nacimiento a más niños demonio, que reemplazarían a esos asesinados cada día.

Ante la negativa de Lilith de regresar con Adán, Dios decidió dar una nueva compañera a su creación pues proclamo que “No es bueno que el hombre esté solo”; creó a Eva a partir de una de sus costillas, y por lo tanto sumisa al hombre.




En la Biblia también es nombrada Lilith:


Isaias 34:14


- Los gatos salvajes se juntarán con hienas y un sátiro llamará al otro; también allí reposará Lilith y en él encontrará descanso...


- Genesis 2:4-25

- Creó, pues, Dios al hombre a su imagen; a imagen de Dios lo creó; varón y mujer los creó...


Desde ese momento se supone que Lilith roba a los niños de sus cunas, además de robar también el semen de los hombres para crear nuevos demonios, otro dato curioso es que en ese tiempo cuando alguna mujer abandonaba a su marido era llamada hija de Lilith.



Análisis del mito de Lilith.


Antropológico


Su situación de primera mujer antes del nacimiento de Eva la presenta como un ser previo a la adquisición de la conciencia humana, como un representante de una "humanidad previa"; por decirlo así, un grupo de seres anteriores a la humanidad que todos conocemos y de la cual todos participamos en la actualidad.


 Religioso

Ciertas particularidades de las personificaciones de Lilith podrían emparentarla con características, atributos y potencias relacionadas con la Magna Dea, la Diosa en su aspecto oscuro en la plena acepción del término, como por ejemplo su capacidad generativa, su relación con la sabiduría profunda, su vinculación con la vida y la muerte, su asociación con lo abisal, etc.

Psicológico

Lilith contiene en sí elementos suficientes que, sin hacer una valoración moral, sí nos permiten en cambio pensar en un patrón típico de lo femenino caracterizado por rasgos como la independencia, la autonomía, la autopertenencia, la confianza en el propio criterio, el sentido crítico, la vinculación con el propio ser y el propio deseo que desde nuestra mentalidad la hacen conceptualizar como individuo libre. El mismo hecho de su "ocultamiento" en las profundidades nos mostraría que el factor Lilith puede estar en determinadas mujeres reprimido, oculto en su propio interior, mas permanece latente y actúa desde las propias profundidades.

 Social

Lilith nos remonta a la tan mitificada, por otra parte, etapa matriarcal de la Humanidad, cuyos restos casi podemos exhumar si hacemos arqueología cultural y, aún ahora, contemplamos implícitos en algunos textos de la literatura clásica y en el simbolismo de las Diosas lunares.

El simbolismo de Lilith, por tanto, apuntaría a un momento previo al actual orden social patricéntrico que ha prefijado determinadas pautas de relación entre hombres y mujeres. Y por "actual" entendemos vigente, en el sentido de que corresponde a unos códigos todavía en uso en los patrones culturales judeo-cristianos y en las sociedades a ellos adscritas; códigos que se remontan a los orígenes mismos de esta tradición. No hay más que ver cómo ha "desaparecido" Lilith, cómo aparece Eva en el Génesis, la interpretación y la divulgación tan particular que durante siglos se ha hecho de los actos de nuestra primera madre como portadora del mal y fuente del pecado para la humanidad, además de las consecuencias sociales e individuales provocadas con tales transmisiones.



Mitología “Lilith”
Según consta en la literatura hebrea, Lilith fue la primera esposa de Adán. En sumerio, la palabra “Lil” significa “Aire.” El término más viejo relativo a Lilith sería la palabra sumeria “Lili” (plural “Lilitu”), que parece inferir la misma definición que nuestra palabra “espíritu”. En muchas culturas antiguas, la misma palabra para “aire” o “aliento” era usada para “espíritu.”

Lilith estaba hecha con arcilla, igual que él. Era hermosa y libre. Adán y Lilith nunca encontraron la paz juntos, pues cuando él quería acostarse con ella, Lilith se negaba, considerando que la postura recostada que él exigía era ofensiva para ella. ¿Por qué he de recostarme debajo de ti? preguntaba - Yo también fui hecha de polvo y, por consiguiente, soy tu igual”. .

"Fuimos creados iguales, y debemos hacerlo en posiciones iguales"

Cansada de que Dios no atendiera sus reivindicaciones, se fue del Paraíso. Entonces Adán recibió una nueva compañera, Eva, creada a partir de una de sus costillas, y por lo tanto sumisa.

Lilith Como diosa oscura

 Contacto con nuestro lado salvaje




Una diosa que jamás ha sido alabada, por el contrario ha sido tratada como demonio, asesina de niños, y seductora en las mitologías hebreas sumerias y babilónicas. Hoy en día es un ARQUETIPO de la sexualidad femenina y el lado salvaje de la mujer. El mito de Lilith, resalta la libertad de movimiento, lo salvaje y su unidad con las fuerzas de la naturaleza.

Sabemos algo de su origen: primera esposa de Adán, en el Talmud. En la baja edad Media, fue encontrada en el Zoráh en el siglo trece en donde dice que Lilith fue creada de la cáscara o concha de la Luna. Lilith fue creada de la luz menor.

Lilith es la bruja seductora, la madre estranguladora y el súcubo que trata con la muerte. Ella nace junto a Adán, no de su costilla como lo haría luego Eva.

Lilith como triple diosa

Lilith, es una descendiente de la triple diosa de Babilonia, Canaan y Sumeria, que es adorada antes de la aparición del Antiguo Testamento: doncella, madre y prostituta. Madre de la multitud mezclada, Diosa vida y Muerte y llama de la espada flamífera.Lilih en este contexto representa ciertas cualidades de la gran Diosa, como conciencia lunar relacionada con los ciclos de la luna, la muerte y el renacimiento. Representa también la conexión entre el sexo y el espíritu. Así mismo representa el lado instintivo y salvaje de la mujer.



La leyenda “vampiresa”


A Lilith se le ha considerado la reina de los súcubos (demonios femeninos), por alinearse en el bando enemigo de Dios al marcharse del Paraíso. Y de ahí se ha pasado a suponerla una perversa ninfómana que seduce a los hombres con maestría para estrangularlos después.

Esa condición diabólica de Lilith le ha llevado a ser también la reina de los Vampiros. No sólo mantiene relaciones sexuales con hombres a los que después asesina, sino que además se alimenta de su sangre. Es en esa encarnación donde Lilith se asimila a diferentes divinidades y monstruos femeninos presentes en la mitología clásica: Lamia, Empusa y las lamias, hijas de Hecate, diosa de la brujería; las estriges, también macabras visitantes nocturnas; las harpías, ayudantes de las erinias o furias; las moiras o parcas, las grayas y las gorgonas, siniestras ancianas habitantes de los infiernos. En todas estas figuras se repiten las alusiones a muerte de hombres y niños.

Otras referencias mitológicas afines a Lilith se pueden encontrar en la Brunilda de los Nibelungos, o en la diablesa babilonia Lilu. La misma Reina de Saba de Salomón es un trasunto de Lilith. Etimológicamente viene del hebreo layil, (noche), y aparece representada como un demonio nocturno peludo o como una mujer de cabellos muy largos.

Las variaciones del mito llevan a Lilith a convertirse en seductora de los propios hijos de Adán y Eva (abordando a Caín con palabras de consuelo y reposo tras la muerte de Abel), o a asimilarla con la serpiente del Paraíso (como en los frescos de Miguel Ángel de la capilla Sixtina, una imagen de esto puede ser encontrada en la tercera imagen de esta entrada). Un relato de Primo Levi nos recuerda que Lilith es la amante del mismo Dios creador, y que vive en el Mar Rojo comandando una corte de demonios. Y otra tradición afirma que Samael, luego Satán, el ángel caído, se convierte en pareja de Lilith, e incluso que juntos seducen a Eva para que engendre a Caín.

En astrología, Lilith es un punto que se averigua mediante las posiciones de la luna y la Tierra. Su representación es una Luna Negra, y hace referencia a "deseos ocultos, lados reprimidos de nuestra personalidad, experiencias dolorosas y rincones oscuros de nuestra psique". En astronomía, Lilith es simplemente el asteroide 1181, descubierto el 11 de febrero de 1927.
La mitología sumeria narra como emergen de las profundidades del Mar Gigante, que componía el Gran Caos del Abismo, una jerarquía de dioses: los Zu. Entre ellos se establecían rangos ya que los primeros dioses eran denominados Ab-Zu y los dioses doblegados a éstos An-Zu. La creencia popular sumeria habla de siete semidioses, localizados en las aguas del Mar Gigante en el Gran Caos del Abismo llamados Abgal, que poseían la característica especial de ser de ambos sexo a la vez, y de los Lamatsu o Lilitu, espíritus guías del viento nocturno que eran de carácter benévolo; semidioses encargados de guardar las puertas que permiten el intercambio entre plano espiritual y plano físico. Aquí se hace referencia por primera vez a Lilith y se la representa como lado femenino de uno de los semidioses o espíritus guías capaz de adentrarnos hacía la sabiduría de la inmortalidad y portadora de los anillos de Shem.

Se la representaba en forma de estatua guardando el templo que regía (fotografía anterior). Todos los dioses contaban con sacerdotes o sacerdotisas que administraban sus correspondientes templos. A Lilith se la conocía como la mujer escarlata, unos dicen que por el color de sus cabellos y otros porque en los ritos y ofrendas a la diosa se incluía la sangre humana. La sacerdotisa del templo de Lilith se especializaba en ritos de índole sexual en los que participaban otros sacerdotes (incluso hombres ajenos al templo como pudieran ser personajes de alta alcurnia) pero siempre era la voluntad de la sacerdotisa la que prevalecía sobre la de los hombres a los que sometía sexualmente. Con estos ritos se pretendía obtener una serie de beneficios físicos y espirituales: la elevación del espíritu a estados de éxtasis o la tan añorada “eterna juventud” mediante la regeneración del cuerpo. Para esta última necesidad, la sacerdotisa realizaba ofrendas misteriosas con la sangre de su menstruación.

Sin embargo, en la tradición asiria, Lamastu era un ente nocturno maligno que dañaba a los seres humanos acarreándoles ciento una enfermedades de diversos tipos, matando a los niños recién nacidos o los que estaban por nacer y chupándoles la sangre a todos sin excepción. Era una diosa temida en especial por las mujeres embarazadas que para protegerse usaban amuletos de otro dios, Pazuzu, que una vez consiguió someter a Lamastu.
En el Talmud, Lilith es descrita como una amenaza para los hombres que duermen solos, y se dice que tras dejar Adán a Eva durante ciento treinta años aparecieron fantasmas (masculinos) y lilims (nocturnos y femeninos) a partir del semen de Adán.



En el Alfabeto de Ben Sirah se habla de Lilith como la manifestación femenina en carne y hueso de Dios al igual que Adán era su complemento masculino (hechos ambos a partir de barro).
Restos del personaje de Lilith se pueden encontrar, por ejemplo, en la Biblia:
"Los chacales se encontrarán con las hienas y el macho cabrío llamará a su compañero. La Lechuza (Lilith) morará allí tranquila y encontrará su lugar de reposo".
También en los Manuscritos del Mar Muerto, esta vez con Lilith en plural:
"Y yo, el Sabio, declaro la grandeza de su resplandor en orden a asustar y espantar a todos los espíritus de los ángeles de la destrucción y los espíritus bastardos, demonios, Liliths, búhos y chacales y aquellos que atacan inesperadamente para llevar por mal camino al espíritu del conocimiento..."
Aunque parece ser que la aparición más antigua de Lilith se encuentra en el Prólogo del Libro de Gilgamesh en el que Inanna es ayudada por Gilgamesh a deshacerse de Lilith que había establecido su morada en el árbol de la protagonista femenina.

Hoy día Lilith es un personaje con varias connotaciones muy interesantes. Por un lado, el hecho de querernos hacer creer que la primera mujer fuese un demonio nos hace ver cómo históricamente se ha tratado siempre de desprestigiar y subyugar a la mujer por parte del hombre.
De algún modo, el mensaje que emana de lo estudiado es que la mujer no puede ser igual que el hombre porque se convertiría en demonio, así que ha de crearse de una costilla siendo inferior al hombre. Por otro lado, Lilith es todo un símbolo para muchas feministas que la consideran la primera feminista de la historia y un símbolo de libertad sexual sobre el hombre. De hecho, en Estados Unidos se realiza una gira musical denominada ‘Lilith Fair Tour’ que agrupa a muchas de las mejores cantantes del momento sin que esto tenga nada que ver con ninguna motivación satánica: se trata de un homenaje a las mujeres en la música.
Lilith como mito vampírico y fuente de leyendas han favorecido con sus historias la industria del cine y la literatura.

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Eternas Lunas

L.C.D



1 comentario:

  1. El problema fue que Dios creo a Adan y lilith y como eran iguales no sirvio por que ambos eran a imagen y semejanza de Dios y perfectos ambos entonces ninguno de los dos iba a bajar la cabeza ante el otro por su similitud, por eso al irse lilith Dios crea a EVA que si era un complemento para adan alguien igual pero contraria y al mismo tiempo parte uno del otro lo que los hace un solo ser humano completo por eso nacen humanos de esa union natural y perfecta, por lo que lilith al salir del paraiso tubo un problema que no se a considerado, ella no comio el fruto del conocimiento por lo que ella no recibio el castigo de la muerte y es un humano verdadero y completo lo que la hace mas aterradora e inmortal ademas de la verdadera esencia de un ser humano antes de ser expulsado del paraiso XD

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